Las estrías son una de las consultas más frecuentes en cabina y, al mismo tiempo, una de las preocupaciones que más mitos generan. Muchas personas llegan preguntándome si pueden eliminarse por completo, cuando la realidad es que debemos entender primero qué son y cómo se forman para saber qué podemos conseguir con los tratamientos actuales.
Lo primero que siempre explico es que una estría no es un problema superficial. Es una cicatriz que aparece cuando las fibras de colágeno y elastina de la dermis se rompen porque la piel se ha visto sometida a una distensión rápida o a cambios hormonales que alteran su capacidad de adaptación. Por eso no basta con hidratar la superficie: debemos trabajar la calidad del tejido desde dentro.
La buena noticia es que hoy contamos con tratamientos mucho más eficaces que hace unos años y, sobre todo, sabemos que cuanto antes se actúe, mejores serán los resultados.
¿Por qué aparecen las estrías?
Aunque solemos asociarlas únicamente al embarazo, las estrías pueden aparecer en cualquier momento de la vida.
Los cambios bruscos de peso, los periodos de crecimiento durante la adolescencia, el aumento de masa muscular, determinadas alteraciones hormonales o incluso una predisposición genética favorecen su aparición. Cuando la piel no consigue adaptarse a ese cambio de volumen, las fibras profundas se rompen y dejan esa marca característica.
En una primera fase suelen ser rojizas, violáceas o rosadas. Es el momento en el que todavía existe actividad vascular y la capacidad de respuesta a los tratamientos es mucho mayor. Con el tiempo se vuelven blancas o nacaradas, indicando que el tejido ya está cicatrizado y requiere protocolos más específicos para mejorar su aspecto.
Los hombres también tienen estrías
Durante años las estrías se han relacionado casi exclusivamente con las mujeres, pero cada vez vemos más hombres preocupados por ellas.
Es muy habitual que aparezcan durante la adolescencia debido al crecimiento acelerado, pero también en personas que practican entrenamiento de fuerza y desarrollan masa muscular de forma rápida, especialmente en hombros, brazos, espalda, pecho o muslos.
También pueden producirse tras aumentos importantes de peso o por cambios hormonales.
En ellos, el objetivo es exactamente el mismo: mejorar la calidad de la piel, estimular la producción de nuevo colágeno y conseguir que las marcas sean cada vez menos visibles. El tratamiento no entiende de género; entiende del estado del tejido.
La prevención sigue siendo el mejor tratamiento
Siempre digo que las estrías se empiezan a tratar antes de que aparezcan.
Mantener una piel bien hidratada, nutrida y elástica ayuda a que soporte mejor los cambios de volumen. Esto es especialmente importante durante el embarazo, la adolescencia o cuando iniciamos un programa intenso de entrenamiento físico. Una crema corporal reafirmante aplicada con masaje circular diario es uno de los hábitos más eficaces para mantener la elasticidad de la piel.
Además de la hidratación diaria, es fundamental evitar cambios bruscos de peso, seguir una alimentación rica en proteínas de calidad, vitamina C y antioxidantes, mantener una buena hidratación y favorecer hábitos que contribuyan a la síntesis natural de colágeno.
No podemos modificar la genética, pero sí mejorar mucho la capacidad de respuesta de nuestra piel.
Los tratamientos que mejores resultados ofrecen actualmente
Cuando las estrías ya han aparecido, el tratamiento debe ser siempre personalizado. No es igual una estría reciente que una cicatriz blanca con varios años de evolución.
En Carmen Navarro realizamos un diagnóstico previo para valorar el estado del tejido y combinar las tecnologías y técnicas manuales más adecuadas en cada caso. Puedes conocer todos nuestros tratamientos corporales y reservar tu consulta personalizada.
Las radiofrecuencias de última generación son una de las herramientas más interesantes porque estimulan la producción de colágeno y elastina, mejoran la calidad dérmica y favorecen una piel más firme y uniforme.
También empleamos tecnologías de remodelación tisular que activan los mecanismos naturales de regeneración cutánea, mejorando progresivamente la textura de la piel y suavizando el relieve de las estrías.
A ello sumamos protocolos manuales específicos destinados a estimular la microcirculación, optimizar la oxigenación del tejido y favorecer que los principios activos penetren de forma más eficaz.
En muchos casos, la combinación de diferentes técnicas consigue resultados muy superiores a trabajar con un único tratamiento.
La clave está en respetar los tiempos biológicos de la piel y entender que la regeneración del colágeno es un proceso gradual.
La importancia del tratamiento en casa
Ningún tratamiento profesional puede mantener sus resultados sin un buen protocolo domiciliario.
Hoy disponemos de cosméticos formulados con activos capaces de mejorar notablemente la calidad del tejido. Los péptidos favorecen la síntesis de colágeno; el ácido hialurónico mantiene la hidratación profunda; la vitamina C interviene directamente en la formación de nuevas fibras; mientras que ingredientes como la centella asiática ayudan a mejorar la reparación cutánea y la elasticidad.
También son muy útiles las fórmulas que incorporan aceites vegetales ricos en ácidos grasos esenciales, como el de rosa mosqueta, jojoba o almendras dulces. Nuestro Bálsamo Reparador combina estos ingredientes y resulta especialmente eficaz cuando se aplica mediante un masaje diario que estimule la circulación.
Lo importante no es utilizar muchos productos, sino elegir aquellos adecuados para cada momento y ser constante. La piel necesita continuidad para responder.
Paciencia, constancia y un diagnóstico experto
Uno de los mayores errores es pensar que las estrías desaparecerán con una única sesión o con una crema milagrosa.
Como ocurre con cualquier cicatriz, el objetivo realista es mejorar su color, profundidad, textura y visibilidad hasta conseguir que pasen mucho más desapercibidas.
La experiencia nos demuestra que los mejores resultados llegan cuando combinamos prevención, un diagnóstico personalizado, tratamientos profesionales y una rutina diaria bien diseñada.
Las estrías forman parte de la historia de nuestra piel. Hablan de cambios, de crecimiento, de maternidad, de deporte o de transformaciones físicas. No siempre es necesario borrarlas para sentirnos bien, pero sí podemos mejorar considerablemente su aspecto con la ayuda de la tecnología adecuada y un cuidado constante. Si quieres dar el primer paso, nuestro Bono Corporal de 5 Sesiones es una forma ideal de comenzar un tratamiento profesional con resultados visibles.
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