Limpieza facial

Toallitas desmaquilladoras ¿sí, no o a veces?

By febrero 11, 2020 No Comments
trucos de belleza con oro

Las toallas desmaquilladoras llegaron a nuestras vidas como algo mágico capaz de sacarnos de cualquier apuro. Un sistema sencillo y fácil que nos evitaba, además, emplear varios productos. Pero la pregunta es ¿las toallas desmaquilladoras son buenas para nuestra piel? ¿su uso tiene efectos secundarios? Son muchas las preguntas que me hacéis a diario sobre su uso así que me he animado a contaros con detalle lo que pienso.

Toallitas desmaquilladoras son buenas

Toallitas desmaquilladoras: un sistema práctico y rápido

Prefiero usar una toalla de algodón

Siempre he defendido que para limpiar la piel, con y sin maquillaje, utilizar una toallita de algodón para retirar la leche limpiadora o para realizar la doble limpieza, es perfecta. Las toallas que prometen, por ejemplo, limpiar solo con agua, como es el caso de las toallas de microfibra me resulta extraño que lo hagan sin usar otros productos. Para poder eliminar los restos de maquillaje, si vamos maquilladas, la leche limpiadora está preparada para eliminar las toxinas que liberamos y el agua sola no disuelve la grasa.

La leche limpiadora nos ayuda a limpiar nuestra piel de manera correcta

El maquillaje no se retira tan fácilmente

El mejor ejemplo para entender que no es tan fácil arrastrar los restos de maquillaje solo con agua es pensar en la doble limpieza japonesa que se hace con dos productos, uno aceitoso que arrastra la grasa que eliminamos por el folículo pilosebáceo y luego utiliza un producto con una fórmula en gel o espuma.  Los dos pasos son fundamentales para eliminar cualquier tipo de residuos de la superficie de la piel. En el primer paso conseguimos retirar todas las impurezas oleosas como el maquillaje y el sebo. En el segundo estamos eliminando las impurezas acuosas y las células muertas.

Es muy importante eliminar todos los restos de la piel

Si a pesar de todo las utilizas, no olvides equilibrar el ph de la piel con un tónico sea para acidificar o sea para alcalinizar la piel. El tónico queratolítico, por ejemplo, sirve para equilibrar el Ph de cualquier manera.